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La contaminación ambiental y los perros

La contaminación ambiental, tanto atmosférica como acústica, también afecta al perro. Les causa bronquitis, tos, alergia, cáncer de pulmón y ansiedad ante el exceso de ruido. Este artículo explica cómo afecta la polución al perro, los efectos negativos del tabaco y del ruido para el can y ofrece pautas para minimizar los efectos de la contaminación en los perros.

“Cuando haces una necropsia de un perro urbanita te sorprendes del color negro de sus bronquios, y de lo dañados que están”, asegura. Bronquitis, tumores de pulmón, tos, asma, alergias y dificultades respiratorias son algunas de las consecuencias que la contaminación atmosférica acarrea para la salud del perro.

“Los perros tienen un sistema respiratorio muy similar al nuestro y también acusan la concentración de partículas contaminantes”, explica, por su parte, el veterinario Enrique Zaldívar.

Los canes incluso tienen más difícil mantener sus pulmones libres de polución. El hecho de que caminen a ras del suelo repercute en el mayor almacenamiento de contaminación en sus vías respiratorias.

“Las partículas contaminantes, como el plomo, tiende a acumularse en el suelo; y los perros las olisquean”, explica Zaldívar.

La falta de lluvia lastima los pulmones del can

Durante las épocas de ausencia de lluvia se concentra más contaminación en la atmósfera. Entonces, el número de consultas veterinarias de perros con problemas respiratorios suele aumentar.

Según Zaldívar, cuando no llueve “aumenta un 10% las consultas de perros con problemas en las vías respiratorias“.

Los canes con afecciones respiratorias o cardíacas se resienten más con los altos niveles de contaminación atmosférica que los canes sanos. Lo mismo les ocurre a perros braquicéfalos (muy chatos), como el bulldog o el carlino: tienen menor capacidad para filtrar las partículas contaminantes del ambiente y su sistema respiratorio queda más afectado.

El perro también es un fumador pasivo

El perro, como las personas, también es un fumador pasivo. “Como los canes tienen un sistema respiratorio muy similar al nuestro, todos los estudios sobre tabaquismo y personas son extrapolables a los perros”, afirma el veterinario Aitor Llamas.

El humo del tabaco no es recomendable para los pulmones del perro. Las consecuencias del tabaco en la salud del can pueden ser alergias, estornudos, tos o irritación de las vías respiratorias.

Por ello, sobre todo cuando el perro tiene problemas cardiorespiratorios es fundamental respetar en casa el oxígeno que se respira, para que esté lo más limpio posible.

La contaminación acústica y los perros

El perro está expuesto, como todos los seres vivos, a varios tipos de contaminación ambiental. Entre ellas, la acústica. El veterinario José Capacés explica que “el ruido ambiental afecta mucho a los perros”. Se asustan y les crea ansiedad y estrés.

Los perros tienen la capacidad de percibir longitudes de onda que las personas no oímos. Su aguda sensibilidad auditiva les hace muy vulnerables a los impactos de la contaminación acústica.

Petardos, coches, motos, alarmas, sirenas conforman para el perro un mundo de ruidos caóticos que le asustan y estresan si no está acostumbrado a ellos.

Hay canes que toleran el ruido ambiental, pero otros son más asustadizos, sobre todo, si no han sido expuestos a él cuando eran cachorros.

Capacés explica que “los animales no relacionan los ruidos de petardos o fuegos artificiales con situaciones cotidianas en su vida, lo que les provoca descontrol y miedo”.

Pautas para reducir los efectos de la contaminación en perros

La prevención de los efectos en la salud de la contaminación ambiental en los canes se puede conseguir con pautas como las siguientes:

  • Las partículas contaminantes se acumulan en el organismo del perro. Por ello, es recomendable hacer escapadas al campo, donde el can pueda oxigenarse.
  • Evitar fumar en casa. Un hogar libre del humo del tabaco es beneficioso para toda la familia, incluido el perro.
  • La forma de minimizar los efectos de la contaminación acústica es exponer al perro desde cachorro a todo tipo de ruidos para que no le provoquen tanta ansiedad y miedo.

    En caso de que el perro tenga fobia a ruidos como petardos o fuegos artificiales, hay que habilitarle un lugar donde se sienta protegido: sin ventanas, donde se pueda esconder bajo una manta o dentro de algún cubículo, como una caja.

Enlace permanente a este artículo: http://aulag.aulas.rimed.cu/2013/10/06/la-contaminacion-ambiental-y-los-perros/

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